sábado, 2 de diciembre de 2017

Europa como estado de ánimo

Aunque no lo parezca por el título (más adelante se verá que está justificado) voy a intentar escribir el artículo de hoy sobre el Patrimonio Cultural Europeo. Mis clases de la asignatura sobre La protección del Patrimonio Urbano y del Medio Natural, que imparto en el máster del departamento, suelo terminarlas con un coloquio con los alumnos sobre un tema de actualidad. Este artículo no es más que un complemento del coloquio. El pasado mes de abril el Parlamento Europeo decidió que 2018 fuera el Año Europeo del Patrimonio Cultural. Se trata de intentar poner al alcance de todos los europeos su Patrimonio, considerando los cambios producidos por la revolución digital, la globalización y el turismo. Y también, destacar la importancia económica de un sector con cerca de dos millones de empleos entre directos e indirectos.

2018 Año Europeo del Patrimonio Cultural  dafne

Aunque en el tratado de Lisboa ya existía una mención general al Patrimonio Cultural común la cuestión no se concreta hasta que la Comisión Europea, el 10 de mayo de 2007, envía una comunicación al Parlamento, al Consejo, al Comité Económico y Social Europeo y al Comité de las Regiones, relativa a una Agenda Europea para la Cultura en un Mundo en vías de Globalización. La comunicación da lugar a una resolución del Consejo de 16 de noviembre de 2007 por la se aprueba una Agenda Europea para la Cultura (2007/C287/01). Aunque la comunicación es bastante larga, quince páginas de texto con muchas citas y multitud de elementos retóricos, la resolución aprobada es muy corta ocupando sólo tres páginas del diario oficial de la Unión Europea y unos párrafos más del anexo.

El turismo como actividad económica ligada al Patrimonio
 Europa turística para los chinos  elrastreadordenoticias

En el apartado de objetivos estratégicos la resolución del Consejo dice, recogiendo textualmente la comunicación de la Comisión que: "Aprueba los tres objetivos estratégicos definidos en la comunicación de la Comisión con vista a configurar una Agenda Europea compartida para la Cultura, es decir: a) promoción de la diversidad cultural y el diálogo intercultural; b) promoción de la cultura como catalizador para la creatividad en el marco de la Estrategia de Lisboa para el Crecimiento, el Empleo, la Innovación y la Competitividad; c) promoción de la cultura como elemento vital en las relaciones internacionales de la Unión". Dada la evidencia de que Europa no es una única cultura, el primer objetivo a conseguir es, precisamente, promocionar la diversidad y el "diálogo intercultural". Lo que no parece demasiado complicado ya que la diversidad es una de las características de la cultura europea. Diversidad conseguida sin necesidad de ningún tipo de promoción y sin invertir ni un euro.

Promoción de la diversidad cultural  sylwiakorsak

Eso está bastante claro en la comunicación, que empieza con una cita de Denis de Rougemont que dice: "La cultura es el conjunto de sueños y esfuerzos que tienden a la total realización del hombre. La cultura exige este pacto paradójico: hacer de la diversidad el principio de la unidad, celebrar las diferencias, no para dividir, sino para enriquecerla aún más. O Europa es una cultura o no es nada".  Como mínimo, esta música celestial suena rara cuando el segundo de los objetivos aprobados por el Consejo de Europa entiende esta Cultura ("conjunto de sueños y esfuerzos que tienden a la total realización del hombre") como un agente económico y catalizador del crecimiento, el empleo, la innovación y la competitividad. Una visión tan economicista de la cultura parece bastante alejada de ese conjunto de sueños a los que se refiere la cita. Y, del tercero, "como elemento vital en las relaciones internacionales de la Unión" (es decir, frente "al otro") será mejor no entrar en su análisis.

A falta de identidad europea…  dreamstime

También parece extraño que el término identidad ni se mencione en todo el texto de la comunicación. Aunque lo cierto es que en la resolución aprobada por el Consejo está entre los objetivos específicos relativos al primero de los estratégicos ("promoción de la diversidad cultural y el diálogo intercultural") cuando habla de "promover el diálogo intercultural como proceso sostenible que contribuye a la identidad europea, a la ciudadanía y a la cohesión social, incluso mediante el desarrollo de las competencias interculturales de los ciudadanos". No parece que las cosas empiecen demasiado bien para el Patrimonio Cultural Europeo cuando la Agenda Europea para la Cultura, además de entender esta cultura básicamente como un agente económico y como elemento diferenciador vital (nada más y nada menos) en las relaciones internacionales, intenta el diálogo intercultural "incluso" mediante el desarrollo de las competencias interculturales de los ciudadanos. La redacción no parece muy afortunada.

Tendencias relativas a las pernoctaciones turísticas en la UE  eurostat

En la resolución aprobada aparece un anexo en el que se especifican los ámbitos prioritarios de actuación para el período 2008-2010 entre los que destacan: la mejora de la movilidad de los artistas y profesionales de la cultura, aprovechar al máximo el potencial de las industrias culturales y creativas en especial el de las PYME, o la promoción del patrimonio cultural, el multilingüismo, la digitalización, el turismo cultural y las sinergias con la educación. Ámbitos todos ellos muy interesantes y dignos de la mayor atención por parte de los organismos europeos. Sobre todo para un período de dos años en los que apenas puede moverse el lento y mastodóntico engranaje de cualquier organismo de la Unión Europea. Esta tremenda ambición para tan corto tiempo, al confrontarla con la realidad de lo que luego se consiguió llevar adelante, parece que da la razón a todos aquellos que no se cansan de repetir la tremenda distancia que existe en cuestiones culturales entre los deseos y los hechos.

Digitalización del Patrimonio Cultural Europeo  logopress

El problema, como en el caso de las ciudades es que, en la práctica, la cultura no es competencia de la Unión sino, sobre todo, de los estados miembros. Lo que significa que la única posibilidad de abordar conjuntamente este ámbito es a partir de la coordinación. De forma que, en la comunicación, la Comisión propone un sistema parecido al que se estaba aplicando para otros temas. Este sistema denominado Método Abierto de Coordinación (MAC) es "un marco intergubernamental no vinculante para el intercambio político y la acción concertada que resulta conveniente para un ámbito como éste, en el que la competencia sigue encontrándose en enorme medida a nivel del Estado miembro. Consiste en acordar objetivos comunes, hacer un seguimiento periódico de los progresos realizados en su consecución e intercambiar buenas prácticas y datos pertinentes para fomentar el aprendizaje mutuo".

Objetivos comunes y seguimiento periódico  eduso

El MAC se recoge de forma bastante amplia en la resolución fijando, por ejemplo, planes de trabajo trienales. De los planes de trabajo trienales ya me he referido al primero, que abarcaba el periodo 2008-2010, con una orientación marcadamente industrial implicando directamente a las industrias creativas. En el segundo, que comprende desde el año 2011 al 2014, las prioridades ya parecen más relacionadas con el Patrimonio Cultural propiamente dicho. Y en el tercero, del 2015 al 2018, incluso se llega a hablar de "una cultura accesible e integradora". Esta última expresión está bastante relacionada con la segunda orientación diferenciada del Método Abierto de Coordinación, el llamado "diálogo con las partes interesadas" mediante el que se pretende relacionar la sociedad civil con los políticos responsables de temas culturales.

European Culture Forum, Bruselas, 2016  geotueac

De estos planes trienales han surgido los llamados Foros de la Cultura. Desde el 2009 se han celebrado varios. El de este año tendrá lugar en Milán el 7 y 8 de diciembre, y el último fue en Bruselas en abril de 2016. Lo cierto es que no han tenido una excesiva repercusión en el ámbito europeo si se exceptúan los sitios donde se celebran (y aún en ellos) pero, por lo menos, aparentemente sirven para mantener un lugar de intercambio entre los diferentes países y sectores afectados. También, a partir del 2015 la UE promueve una serie de diálogos estructurados entre la Comisión y el sector cultural denominados Voces de la cultura en los que se tratan temas tales como Participatory Governance of Cultural Heritage (2015) o Skills, Training and Knowledge Transfer: traditional and emerging heritage (junio 2017). Aunque tanto la temática de los diálogos como el propio mecanisco mediante el cual se producen no dejan de tener interés, tampoco su repercusión ha sido la esperada.

Voces de la cultura, diálogos entre la Comisión y el sector cultural  voices

Pero los intentos no paran aquí. En la conferencia de Berlín de marzo de 2014 se presenta con toda la pompa (y circunstancia) que requiere semejante evento, sobre todo porque el proyecto fue impulsado directamente por José Manuel Durao Barroso, una New Narrative For Europe. Y siete meses después se publica el libro The Mind and Body of Europe: A New Narrative. De lo que se trata es de plantear que Europa no es sólo una unión económica sino un estado de ánimo (textual). Hemos pasado de la cita de Gao Xingjian con la que concluye la comunicación del 2007 y que dice "La cultura no es un lujo, es una necesidad" a hablar de "estado de ánimo". Hasta el momento no sé cual será el de mis lectores (el ánimo) al ir desgranando párrafo a párrafo esta evolución de una forma de entender el Patrimonio Cultural Europeo pero, personalmente, necesito música de violines para acompañar tanta retórica.

Durao Barroso: Europa como estado de ánimo
 Presentación The Mind and Body of Europe  eceeuropaeu

Entonces la pregunta sería, ¿es qué no se está haciendo nada concreto respecto al Patrimonio Cultural? Bueno, llegar a la conclusión de que Europa es "un estado de ánimo" no sé si parecerá suficiente, pero se están haciendo también otras cosas. Y, además, invirtiendo dinero en ello. No está muy claro que esta inversión tenga apreciables resultados pero sí que se invierte. Según la propia página web de la UE: En el periodo 2007-2013 hasta 3.200 millones de euros del Fondo Europeo de Desarrollo Regional en patrimonio, 1.200 millones del Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural en patrimonio rural y cerca de 100 millones del Séptimo Programa Marco en investigación del Patrimonio. Bueno, esto ya parece menos retórico. Pero, en realidad ¿en qué acciones se invirtieron todos estos millones? Si nos remontamos a la prehistoria del tema tendríamos que hablar de los primeros programas pilotos a partir de 1991, del programa Kaleidoscope (1994), o de Ariane (1997) y Rafael (1997).

Billete de lotería conmemorativo de Santiago de Compostela
 Ciudad Europea de la Cultura del año 2000  todocoleccion

Pero hay que llegar al año 2000 con el programa Cultura 2000 para encontrar un paraguas común a todos centrado en el apoyo a proyectos artísticos y culturales de dimensión europea. Se supone que esto se hizo para impulsar (igual sería mejor decir crear) la famosa y nunca encontrada identidad europea. En su contenido aparecía una de las iniciativas más conocidas por la opinión pública como la creación de la llamada Capital Europea de la Cultura. Esta Capital Europea era heredera de la Ciudad Europea de la Cultura y no se entiende muy bien este cambio de denominación. Hubo quince ciudades europeas de la cultura (Madrid lo fue en 1992). A partir del 2000 han sido designadas 41 capitales europeas de la cultura. Algún año, como el 2000 lo fueron hasta 9 ciudades (entre ellas Santiago de Compostela) y en otros, como el 2006, sólo fue designada una, Patras. El año pasado lo fueron Breslavia y San Sebastián, y actualmente lo son Aarhus y Pafos. En España, además de Santiago de Compostela y San Sebastián ya mencionadas, también lo fue Salamanca en el año 2002.

San Sebastián Capital Europea de la Cultura 2016  edmi

El término cultura abarca muchas cosas, pero si nos centramos en lo que se refiere en concreto al Patrimonio y su protección, en la propia página web de la UE se mencionan una serie de actuaciones específicas: las Jornadas Europeas de Patrimonio, el Premio del Patrimonio Cultural de la UE y el Sello de Patrimonio Europeo. En las Jornadas Europeas de Patrimonio se trata de que, durante unos días, se abran al público y se den a conocer monumentos y lugares de interés, algunos de cuales a veces suelen estar cerrados. Entiendo que están pensadas para difundir el Patrimonio entre la gente del lugar o cercana y su objetivo no es crear identidad europea sino local. El año 2017 está dedicado al tema Patrimonio y Naturaleza: un paisaje de posibilidades y están involucrados 50 países. Entre ellos España, a cargo del Instituto del Patrimonio Cultural con la colaboración de las Comunidades Autónomas. Estaban programadas más de ciento treinta actividades solo de Patrimonio material que, espero, hayan tenido un gran éxito.

Jornadas Europeas del Patrimonio Cultural 2017  ue 
 Patrimonio y Naturaleza: un paisaje de posibilidades

Por ejemplo, una de las actividades programadas en estas Jornadas es la Visita guiada al paisaje cultural del Campo de Concentración de Castuera (Extremadura) que se celebró el 11 de noviembre. O la Ruta interpretativa al Espacio Natural Singular de Tinamenor  (Cantabria) el 23 de septiembre. Aunque la repercusión "europea" de estas jornadas no sea muy importante se trata de actividades vitales para la creación y el mantenimiento de las identidades locales. Esto merece el aplauso de todos a pesar de que su objetivo esté bastante alejado de la pretendida creación de una identidad europea. De forma que, por lo que se refiere a esta iniciativa concreta parece que el objetivo a perseguir es más bien el de la diversidad cultural que el de "promover el diálogo intercultural como proceso sostenible que contribuye a la identidad europea, a la  ciudadanía  y  a  la  cohesión  social" tal y como se mencionaba en el texto de la Agenda Europea para la Cultura de 2007.

Jornadas Europeas del Patrimonio, Castuera  todoslosnombres

La segunda de las actividades "de protección" es el Premio Unión Europea de Patrimonio Cultural. Estos premios están organizados por Europa Nostra y se distribuyen, básicamente, en cuatro categorías: conservación; investigación; dedicación especial de individuos u organizaciones; y educación, formación y concienciación. Están apoyados por el programa Europa Creativa. Este programa, con un presupuesto de 1.460 millones de euros, es el heredero de Cultura 2007-2013, MEDIA y MEDIA Mundus, y es el actualmente vigente para el período 2014-2020. El subprograma Cultura es el encargado de apoyar unas 8.000 instituciones y 300.000 artistas y profesionales de la cultura para cruzar las fronteras y adquirir experiencia para desarrollar sus carreras internacionales. España ha sido premiada en muchas ocasiones por trabajos que van desde la Restauración del cine Doré en Madrid hasta el Recorrido Sensorial en el Jardín Histórico de Castrelos en Vigo.

Premios Europa Nostra  bmj
 Recorrido sensorial por el Jardín Histórico de Castrelos

Por último está el Sello de Patrimonio Europeo. Se le otorga a "lugares de interés del Patrimonio europeo  que son hitos en la creación de la Europa de hoy. Representan y simbolizan la historia, la integración, los ideales y los valores europeos desde los orígenes de la civilización hasta la Europa actual". Alguien podría preguntarse en qué se diferencian de la lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO. Pues bien, en el programa Europa Creativa también se lo preguntan y dicen que se diferencian en varias cosas. En primer lugar, se supone que los lugares con el Sello del Patrimonio Europeo "reviven la narrativa europea y la historia que encierran", y por tanto, "representan mucho más que un interés estético". En segundo lugar su "elemento central es el fomento de su dimensión europea y el acceso a los mismos" lo que significa la realización de actividades educativas, especialmente para los jóvenes. Y, en tercer lugar, "que pueden apreciarse individualmente o dentro de una red".

Sello otorgado a la Residencia de Estudiantes de Madrid
 Año 1926: Dalí, Moreno, Buñuel, Garcia Lorca, Rubio  daum

La última diferencia mencionada en el párrafo anterior no deja de ser curiosa. De forma que en España "pueden apreciarse individualmente o dentro de una red": El Monasterio de Yuste en Cáceres, la Residencia de Estudiantes de Madrid y los archivos de la Corona de Aragón actualmente en Barcelona. En realidad el del Monasterio de Yuste es anterior ya que fue distinguido con la mención de Sitos de Honor del Patrimonio Europeo en el año 2007 antes de la concesión de los primeros Sellos. Tanto la Residencia de Estudiantes como los archivos de la Corona de Aragón obtuvieron el Sello en el año 2015. Resulta curioso que, precisamente, los archivos de la Corona de Aragón actualmente en Barcelona, sean objeto de una enconada disputa entre la Comunidad de Aragón y la de Cataluña por la posesión de los mismos. Seguramente son un importante ejemplo de concordia y unidad entre los distintos países y regiones europeas respecto a su Patrimonio Cultural.

Año Europeo del Patrimonio Cultural
De la presentación de la Comisión Europea

Es el momento de hablar del Año Europeo del Patrimonio Cultural 2018. Surge en el año 2014 cuando en las conclusiones del informe del Consejo sobre la gobernanza participativa del Patrimonio Cultural, se invitaba a la Comisión a proponer  un "año  europeo  del  patrimonio  cultural". Al Parlamento le pareció interesante que fuera el año 2018, seguramente por ser número par y no contener ningún seis entre sus dígitos, y ambas recomendaciones (el de celebrarlo y que fuera en 2018) fueron adoptadas con gran entusiasmo. Y tanto entusiasmo aparentemente no era sólo retórico ya que se acordó destinar la enorme cantidad de ocho millones de euros al evento. Claro que si se piensa que es para todas las actividades y para dos años, no parece una cantidad tan fabulosa para que el 2018 sea un hito histórico sin parangón en la cultura de ese estado de ánimo que es Europa.

Objetivos del Año Europeo del Patrimonio Cultural
 De la presentación de la Comisión Europea

Los objetivos se resumen bastante bien en presentación preparada al efecto y donde puede leerse en grandes letras que el Año Europeo del Patrimonio Cultural: "Promoverá el patrimonio cultural de Europa como elemento fundamental de la diversidad cultural y del diálogo intercultural; Pondrá de relieve los mejores medios para garantizar la conservación y salvaguardia del patrimonio cultural de Europa así como su disfrute por parte de un público más amplio; Potenciará la contribución del patrimonio cultural a la economía; Promoverá el patrimonio cultural como un elemento de las relaciones entre la UE y terceros países". Recordemos los objetivos de la Agenda Europea para la Cultura de 2007 con la que empezó todo: Diversidad y diálogo intercultural, marco del crecimiento económico, y elemento diferencial para la política exterior. Bueno, no parece que hayamos avanzado demasiado.

Arquitectura gótica en España y en Polonia
 De la presentación de la Comisión Europea

También se incluyen en la presentación algunos ejemplos con sugerentes imágenes y unos concisos textos con lemas publicitarios destinados al marketing en los que se puede leer: Arquitectura gótica en España y Polonia; Dieta mediterránea en Chipre, Croacia, España, Grecia, Italia, Portugal; Wadden Sea, Dinamarca, Alemania, Países Bajos; Digitalización del patrimonio, Europeana. Todas estas supuestas iniciativas europeas según la misma presentación se agrupan en cuatro grandes objetivos: compromiso, valor, protección e innovación. Para terminar mi proceso de depresión voy a reproducir dos frases dignas de ser destacadas y que entrecomillo. La primera dice textualmente: "Promover el turismo cultural sostenible". Cualquiera que haya leído el blog conocerá los argumentos que apoyan la afirmación de que cualquier tipo de turismo es, por esencia, insostenible. La segunda también es muy divertida: "El Año tendrá un marcado enfoque de abajo a arriba". Sin comentarios.

Turismo y Patrimonio
 De la presentación de la Comisión Europea

A lo largo del artículo he tratado de analizar el problema con el que se enfrenta Europa cuando se trata de plantear la cuestión del Patrimonio Cultural. Es exactamente de la misma índole que cuando se aborda la cuestión urbana. Ya había analizado las dificultades para este caso en el artículo titulado El urbanismo en la UE: no sabe, no contesta y, aparentemente, se reduce a un tema de competencias. Pero esto es sólo apariencia. La realidad que subyace es la dificultad de encontrar elementos comunes que justifiquen estas competencias y que posibiliten recomendaciones para toda la Unión. Y es que, tanto las ciudades como el Patrimonio Cultural de Europa, se caracterizan por su diversidad. Ya se reconoce en el primer objetivo estratégico de la Agenda Europea para la Cultura cuando habla de "promoción de la diversidad cultural y el diálogo intercultural". Esta característica tiene muchas implicaciones pero significa, sobre todo, que cada cultura requiere un tratamiento diferente y personalizado.

Compromiso: Patrimonio compartido
 De la presentación de la Comisión Europea

Pero, además, el diálogo intercultural es casi imposible cuando hablamos de que dialoguen entre si decenas de culturas por la sencilla razón de que diálogo implica comprensión del otro. Y para ello hay que empezar por conocer a ese otro y hablar su lenguaje. Probablemente habría que replantear la cuestión siguiendo dos caminos. El primero sería el del respeto, sin que el objetivo sea dialogar. Somos tantos y tan diferentes que, desde un punto de vista sistémico, el escenario de un diálogo entre tantas culturas parece una locura. Y el segundo, empezar a crear una base cultural común que no derrita como un azucarillo en el café la diversidad local. La tentación de sobreponer una cultura común que aniquile la de los diferentes pueblos de Europa sería un error inmenso. En cualquier caso, y puesto que Europa no es un Estado sino como dice Durao Barroso “un estado de ánimo”, y dado que ese estado en el momento actual pasa por una profunda depresión, probablemente sería bueno que acudiera cuanto antes a la consulta de un gabinete psicológico para que le recete unas cuantas pastillas de Prozac o, en su defecto, le recomiende la lectura de las obras completas de Platón.

4 comentarios:

Gerardo Cid dijo...

Antes de nada, gracias por aportar de nuevo la clarividencia de la crítica sobre las realidades que aborda profesor.
Desde mi percepción, quizá sea quemar de nuevo esfuerzos desde una visión a macro escala de Europa -en este caso ha tocado al patrimonio- sin aparentemente trabajar, a otras escalas menores, sobre las bases de las que realmente procede este océano de culturas, su conocimiento, concreción, fomento y, sobre todo, educación sin "inclusos". Creo que no existe otro modo de conseguir el equilibrio, respeto y diálogo necesarios.

Francisco Alberto dijo...

Sí siempre he pensado que Europa era un estado de ánimo bastante deprimente y envejecido. Felicidades por el artículo. Estoy de acuerdo que una cultura europea está todavía por construir aunque visto desde fuera Europa sí parece tener unos rasgos comunes. Pero lo cierto es que no sabría identificarlos muy bien. Como se dice al final es importante que no se destruyan las culturas locales. De eso sabemos harto en muchos países del sur del continente americano con las poblaciones indígenas. Y no solo por culpa de los españoles.

José Fariña dijo...

Gerardo: gracias por tu comentario. Lo cierto es que podría intentarse darle un cierto "barníz" a la cultura europea. Como dice Francisco Alberto, desde fuera sí que Europa parece que tiene unos ciertos rasgos comunes que, probablemente, habría que identificar y potenciar. Y también, como muy bien apunta, con mucho cuidado de no machacar una biodiversidad cultural que considero el auténtico tesoro europeo. Es un ejercicio de equilibro (como en tantos otros temas) pero que es imprescindible conseguir. Probablemente en el año Cultural Europeo sería bueno intentar diferenciar estos dos objetivos aunque me temo que ni se ha planteado. Por lo menos, hasta ahora no soy capaz de detectarlo en las propuestas de actuaciones concretas que conozoco para tan "importante" efemérides.

Marisa dijo...

El tema "identidad europea" es controvertido. Pero tiene aspectos positivos que no hay que desdeñar. Tal y como dice Francisco visto desde fuera es claro que existen elementos comunes. Elementos comunes que podrían servir para construirla. Eso sí, como dice Fariña, sin machacar las culturas locales que son la riqueza de este continente. Me parece que el problema está en que nadie se ha preocupado de intentar buscarlos. Y ese sería el primer trabajo que habría que abordar. Es cierto que se han hecho muchas cosas para favorecer la diversidad y las culturas locales, pero pocas que aborden la cultura europea como tal. Por ahí habría que empezar.